El límite lo ponen los empresarios

Es evidente la progresiva incorporación de las nuevas tecnologías a la vida tanto personal como profesional.

En el ámbito laboral, ha repercutido gratamente en la productividad, a través del ahorro de tiempo y costes especialmente.

Pero el uso de estas nuevas herramientas también puede desembocar en prácticas y comportamientos desleales tanto por parte del trabajador, como del empresario.

Ejemplos de ello son el uso abusivo del correo electrónico y la navegación para asuntos personales, o el empleo no autorizado del P2P.

Por su parte el empresario también puede extralimitarse vulnerando la privacidad de sus empleados con programas ajenos.

En este nuevo marco laboral, surgen situaciones de vacío legal que deberían regularse. A falta de ello, es necesario buscar equilibrio que garantice, por un lado, las facultades que le corresponden al empresario para controlar la actividad de su empresa y, por otro lado, el derecho a la intimidad y dignidad del trabajador.

Hasta el momento, y recurriendo a recientes sentencias, lo más recomendable es que desde la empresa se informe a los trabajadores sobre cada una de las limitaciones establecidas en el uso de las TIC, además de las medidas adoptadas para su seguimiento y el control exclusivo.

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October 13, 2008 • Posted in: Uncategorized

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